Shinjuku, golfo por naturaleza (4/4)

La parte oriental del barrio de Shinjuku es la cara más golfa de la ciudad, sus calles están abarrotadas de bares y restaurantes que adquieren su mejor momento al caer el sol. Aquí se halla el barrio de Kabukicho, especializado en los placeres carnales. Y el mítico Golden Gai, una sucesión de garitos fascinantes que configuran uno de los espacios más genuinos de la noche tokiota.

Cada noche, miles de personas acuden a esta zona en busca de diversión hasta altas horas de la madrugada. Nada más salir de la estación de Shijuku (salida, Shinjuku East), sorprende la cantidad de hostos (Gigolos) que agresivamente ofrecen sus servicios a las mujeres. También resulta llamativo la rica y abundante oferta gastronómica; es recomendable dejar de lado los restaurantes a nivel de calle, e investigar en las alturas, donde suelen estar los más interesantes; todos los bloques muestran a su entrada en un panel los restaurantes y bares que alojan en sus diferentes plantas.

El lugar con más carácter del espacio urbano que estamos abordando es Kabukicho, una concentración de locales envueltos en una orgía de luces y color, que ofrecen sexo en cantidades industriales. Y eso que en Japón la prostitución está prohibida, pero sólo es considerado por la ley como relación sexual la penetración entre hombre y mujer. Como dice el refrán, “Hecha la ley, hecha la trampa”. El abanico de servicios ofertados es muy amplio, desde una simple conversación con una persona del sexo que elija para tomar juntos una copa, hasta lo que su mente difícilmente pueda imaginar, siempre y cuando no se  infrinja la ley. A las puertas de los locales, los relaciones públicas muestran al transeúnte la carta de los servicios que ofrecen, eso si, en las fotos del menú tapan las partes nobles de los modelos.

El otro gran atractivo del este de Shinjuku es Golden Gai. Un espacio fascinante para perderse una noche con los amigos tomando tragos. No hay que hacer caso a las guias que tachan el lugar de peligroso, donde los extrangeros no suelen ser bienvenidos. Todo lo contrario, aquí el personal que frecuenta y regenta los bares son agradables e increiblemente atentos con los extranjeros. Al abrigo de los rascacielos, se halla el mágico trazado urbano que dibujan las casitas bajas y callejones de Golden Gai, atestado de garitos entrañables que abarcan los estilos más variopintos; son diminutos y en ellos no caben más de 12 personas. Tiene que  estar preparado, nada más entrar será el centro de atención, pero en un breve espacio de tiempo  y en función de  su capacidad de adaptación, pasará a formar parte del agradable microclima que se crea en estos diminutos bares de copas; es una de las mejores maneras de instruirse en la idiosincrasia tokiota.

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7 thoughts on “Shinjuku, golfo por naturaleza (4/4)

  1. Menos mal , tambien se divierten, yo creia q como trabajan tanto no tienen tiempo para divertirse. Muy buenas imagenes con mucho colorido. Un abrazo, d Tony – Natalia

    1. Aquí Tony todo es a lo grande. Para interminables jornadas de trabajo, grandes dosis de diversión. Creo que donde les falta tiempo es para dormir. Ya dedicaré una entrada a los dormilones, la gente duerme en todos lados, pero especialmente en el metro. Un abrazo a los dos

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